Monotonía

external image image.jpgYasmina S. - 1º Bachillerato CEn esa tarde triste, ella se da cuenta de que todo no es como realmente cree. Se asoma a la ventana y ve como las personas tienen su lugar,sus preocupaciones,sus objetivos.
Muchacha asomada a la ventana. 1925. Salvador Dalí.
Muchacha asomada a la ventana. 1925. Salvador Dalí.
Monotonía quizás o tal vez desolación por sí misma.
Di un largo paseo aquella tarde, bajo la brisa que golpeaba mi cara. Por un instante frené en seco y comencé a pensar.
Tantas palabras y sentimientos en los que logré encontrar una respuesta lógica: se supone que debemos estar a las alturas de las circunstancias y podemos escoger varios caminos, todos directos hacia delante. Pero en algún momento de nuestra vida nos quedamos estancados en el arcén de la carretera viendo como transcurren los segundos del reloj.
Me he dado cuenta de que la vida es un ir y venir.Que solo tenemos que ordenarla para saber que existen cambios en ti, también que equivocarse una, dos, tres y las veces que hagan falta no está mal.
En realidad así aprenderás que la vida sigue su curso y que nosotros manejamos nuestro camino.



Caminos en la vida

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external image image.jpgYASMINA S. 1º BACHILLERATO C

Nuestra vida en ocasiones es muy difícil y en nuestro camino influyen los factores que se incorporan en ella. Personas que nacen y mueren como el amor de dos seres que, sin darte ningún tipo de indicio, se quedan en tus recuerdos eternamente.
Tenemos que vivir con esa amistad en donde no existe ningún tipo de conexión entre ambos, pero en la que ha aparecido ese sentimiento de afectividad.
También existen los mejores camaradas que estarán contigo siempre y los típicos amigos con los que empiezas con buen pie y terminas en el olvido.
Creo que de los amores sé perfectamente que en tu mente recordarás los buenos momentos y a la vez recordarás con frialdad esos romances que te causan odio hacia tu persona y pasado. Pero finalmente aparecerá el amor de tu vida que llenará tu cuerpo de felicidad y alegría y de quien quedarás prendida.
Existen muchas relaciones en cada una de nuestras vidas pero las peores sin lugar a dudas son aquellas en las que cada persona sufre al no ser correspondido o siente que el afecto que tiene por una persona es meramente indiferente.
Está claro que en la vida existe un juego del destino que pondrá cualquier persona en tu camino para que influya en tu comportamiento y hasta te hagan cambiar tu forma de ser.
Desplegarán un perfume de calidez con el que te quedarás atrapada por su esencia.
Ni tú ni nadie podrá cambiar quién va a entrar en tu vida.


La peor mentiraOMAR YERAY BETANCORT - 4ºB
Pasa algo malo. Entre los dos hay un silencio incómodo. Él le pregunta: “Amor, ¿qué te pasa?” Ella le responde: “Nada, Amor, nada...” Pero ves en su cara que algo hiciste mal. Insistes en preguntar para saber algo, pero ella sigue sin decirte nada. Y a los pocos días, ella te viene enfadada, te grita, te reprocha algunas cosas y tú te quedas con cara de no saber nada y ahí salta la pregunta: ¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES?

Pensarán que escribo alguna ficción, pero los que estamos en el gremio de los enamorados saben de lo que hablo. Porque seguro que esto les ha pasado un montón de veces. O lo están pasando ahora. Sea ella la que se calla o él el que ejerce su silencio, lo mismo da. Sí, ya lo sé, a lo mejor me dirán: “Oye, ¿no exageras un poquito?” Yo les hago otra pregunta: ¿cuántas veces estuvieron a punto de romper por ocultar cosas a la pareja?

Piensen un poco: ¿tanto quieren y confían en su pareja que le ocultan cosas y al final se las reprochan? Déjenme darles dos consejos: no dejen que no les digan nada y tampoco oculten nada a su pareja. Confíen primero en ustedes mismos y después podrán confiar en los demás, pareja incluida. Porque no hay peor mentira que el silencio de la persona a la que amas.



La vida enseña
YASMINA S.L. - 1º Bach - 24/01/2012

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Después de un tiempo aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño. Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.. Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida...
Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, Y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida... que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía... Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan.
Aprenderás que no importa adónde llegaste, sino adónde te diriges y, si no lo sabes, cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarÁn a ti y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mÁs de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza...
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien; algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo...
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar: que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.
Y sí , llegó el día en el que me di cuenta de que la vida está para reírte de ella , y no con ella; que si te caes, solo tienes que levantarte; que no te importe el pasado pero que siempre lo tengas en cuenta; que la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, salir un sábado y estar con resaca un domingo, gritarle a las personas que quieres y saber pedir perdón, tener las cosas claras y decidirte en el último momento que jugar con fuego y quemarte; hacer estupideces sin parar pero que no te importe lo que piensen los demás, ponerte guapa para el amor de tu vida y después pasar de él, abrazarte a quien te abrace y a quien no quiera no te abrazas y punto porque sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional... :)


Todos pensamosISORA C.R. - 3ºESO - 22/01/12
external image isora1.jpgDurante toda la trayectoria de la historia de la humanidad, el hombre se ha sentido atraído por todo aquello que le rodea, y ha intentado investigar de dónde procede y por qué está constituido. Remontándonos muchos años atrás, hallamos la mitología griega, que explicaba el origen de la humanidad, la meteorología, el amor o la guerra asociando estos hechos a la acción de los dioses. Es imperativo recordar que en aquellos tiempos no todos tenían acceso a los libros y al aprendizaje, por lo que solo los más ricos o afortunados tenían derecho a una educación. Con eso quiero decir que existía mayor porcentaje de población analfabeta, que no sabía razonar y se dejaba llevar por lo que decían los demás y por la cultura de cada región. Muchos fueron los filósofos a los que no les satisfacían las explicaciones erigidas derivadas de la religión y de la costumbre y buscaban respuestas con un apoyo lógico; y muchas veces fueron castigados por ello. Gracias a pensadores y científicos como Tales de Mileto, Pitágoras… que decidieron averiguar el por qué de las cosas a través de una forma de pensar razonable, tenemos las matemáticas, por ejemplo. Aunque también gracias a la imaginación a la que se le atribuían ciertos acontecimientos de la naturaleza a los dioses, tenemos cultura y arte. Es por ello que cada época y cada persona es importante, y su existencia lo es todavía más. Y aunque actualmente todos tenemos la oportunidad de ser instruidos, y pocos son los que la aprovechan, pienso que servirá para un posterior cambio de mentalidad y marcará el paso hacia otra etapa de la sociedad, ya que aquellos que dejaron pasar ocasión de estudiar, despertarán pidiendo a gritos una enseñanza y como es mejor tarde que nunca, esas ansias por aprender les comerán y serán grandes “cocos”. Evidentemente, no lo serán todos, solo aquellos que han recibido el empujoncito que les llevaría a una vida mejor.
Creo que la filosofía ha sido muy importante para el desarrollo de la humanidad, y ha ayudado a comprender numerosos problemas. Por ello, quiero explicar en quéexternal image isora2.png consiste. La filosofía es una palabra muy grande. Pero no grande en grafemas, sino grande en significado, en personas, en origen... La filosofía es el estudio de una diversidad de cuestiones en tocante a aspectos como la realidad, el saber, la evidencia, lo ético, la divinidad…La filosofía se diferencia del espiritualidad, la mitología y el dogma por su interés en los argumentos racionales, y de la ciencia práctica porque suele llevar adelante sus investigaciones de una manera teórica,mediante la meditación u otros métodos sin descartar una atención sobre la práctica o sobre la idiosincracia humana. Consiste en debatir, dialogar, utilizar la lógica y el razonamiento…Existe una idea muy equivocada en cuanto a los pensadores, ya que se les atribuye a locos excéntricos que se aislan y dicen cosas que no tienen sentido. En primer lugar, los filósofos, comentaban sus ideales entre ellos y llegaron a fundar escuelas en las que explicaban sus conclusiones y pedían opiniones a sus alumnos, debatiendo los pros y los contras de las mismas, por lo que no se marginaban. No eran locos, porque explicaban hechos utilizando la lógica. Es verdad que algunos nos dejan patidifusos con sus argumentos, porque son muy complicados de entender, como por ejemplo Derrida, que reconocía escribir de una forma un tanto desconcertante para los demás. Cabe destacar que todos filosofamos cuando no estamos abismados en la rutina; cuando logramos salir de ella, nos planteamos preguntas acerca de aquello que nos llama la atención.
Aquí tienen algunas citas de importantes filósofos:
-“El asombro de la filosofía es el principal afecto del filósofo, pues el principio de la filosofía no es otro sino este”. Platón.
-“La superstición hace que el mundo estalle en llamas; la filosofía las apaga.” Voltaire.
-“No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace parecer así”. William Shakespeare.
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El dinero

ISORA C.R. - 3ºESO - 16/01/2012
La palabra "dinero" proviene, como todas las palabras castellanas, del latín; concretamente, del vocablo "denario". El dinero es un medio de intercambio utilizado como forma de pago para la adquisición de diferentes tipos de mercancías, viviendas, locales… Generalmente cada país o comunidad suele tener su propia moneda.
No obstante, no hará mucho tiempo, no se usaba el dinero como tal para obtener otros productos. Me explico: antiguamente, se utilizaba el trueque, es decir, se cambiaban unos atículos por otros, dependiendo del beneficio que te aportasen. Por ejemplo, una familia canjeaba manzanas por trigo, o carne por herramientas… De esa forma, se adquiría lo justo y necesario para vivir. Y es que no hace falta ir muy lejos. Cuando éramos pequeños, intercambiábamos cromos por trozos de bocadillo, discos, muñecas…
Sin embargo, en este artículo no pretendo alargarme mucho en la explicación de eso que llamamos dinero, algo tan avaro y subjetivo. Lo que intento hacer ver es qué aspectos morales contiene el capital. Aunque muchos no quieran aceptarlo, vivimos por y para el dinero. Sin dinero no seríamos absolutamente nada, nuestra existencia sería nula. Veamos: trabajamos para conseguir dinero ya que, por mucho que amemos nuestro trabajo, en ocasiones preferiríamos estar echados en en sofá viendo la televisión. Pero es el dinero lo que hace que te levantes y acudas a tus labores. Estudiamos y nos preparamos para labrarnos un buen futuro. ¿Para qué? Para conseguir dinero para vivir. Para formarnos y que el día de mañana paguemos impuestos con nuestro sueldo para mantener el país.
Si solamente durante un día no asistiéramos a nuestro puesto de trabajo, podríamos tener muy serios problemas. Por ejemplo: si el tubo que lleva agua a nuestra casa se rompiese, no habría fontaneros que lo arreglasen; no tendríamos qué beber y los niños, que son más vulnerables, se deshidratarían. No habría médicos ni farmacias abiertas. Tampoco habría tiendas abiertas en las que comprar agua. Las autopistas se acolapsarían y no habría policía que dirigiera el tráfico. Si se propagase un incendio, no habría bomberos que lo sofocasen… Y así sucesivamente, formando una cadena entre todos y cada uno de los habitantes del paneta, tan dependientes los unos de los otros. Tal vez este paradigma es un tanto subjetivo, pero es un claro ejemplo de que el dinero mueve el mundo y sin él no podríamos sobrevivir en la actualidad, en una humanidad tan materialista.
Hay ricos y pobres. ¡Qué injusticia! Pensamos a veces. Y es que siempre ha habido conflictos entre ambos estamentos sociales. Por ejemplo, Robin Hood robaba a los ricos para dar de comer a los pobres. Pero, ¿por qué existen países pobres y países más ricos en el mundo? ¿Por qué no somos todos iguales? Principalmente, porque no interesa. No interesa que los países en vías de desarrollo progresen, porque los países más prósperos no se podrían aprovechar de ellos. ¿Qué triste suena, no? Pero eso no es todo. Las regiones que han evolucionado más que el resto ha sido gracias a éstos que no han progresado tan drásticamente. Se han valido de esclavos de estas zonas y de materiales valiosos, tales como el petróleo o minerales. ¿Por qué lo han hecho? Porque algún “listillo” egoísta, en lugar de compartir y formar una comunidad con todos los recursos que nos ha brindado la Naturaleza, se aprovecha y lo coge todo para sí.
Y es que, como dice la canción: el que parte, nunca reparte parte del pastel (se lo queda todo para sí). Sin embargo, aunque parezca una utopía, se puede cambiar el mundo. No es tarea fácil, pero tampoco imposible.


Hay veces...

YASMINA S.L. - 1º Bachillerato - 16/01/2012

Hay veces en las que todo se vuelve oscuro para ti: tu vida se convierte en un agujero negro que absorbe completamente tu felicidad; intentas tirar para adelante, pero te das cuenta de que no es tan fácil. Sientes que el mundo se te cae encima y estás sola. Te preguntas quién eres en realidad y qué estás haciendo con tu vida.
Te apartas de todos los que te rodean. Te miras en el espejo y lo único que puedes ver en el reflejo es a una desconocida. Vas cayendo poco a poco en la rutina. Estás harta de tanta monotonía y quieres cambiar, correr, huir.
Sientes empatía hacia todo. Tu vida se va convirtiendo en un asco. Pero para todos sigues siendo la misma de siempre. Creen que no tienes problemas porque siempre estás sonriendo y actúas como si nada te importase. Siempre te preguntan "¿Qué tal?" y tú te dedicas a responder un "¡Muy bien!" con una sonrisa en la cara.
Lo que nadie sabe es que esa sonrisa es falsa, que te has vuelto una mentirosa. Pero, ¿qué necesidad hay de decir que te encuentras mal? Eso solo conllevaría a que los demás se vieran obligados a preocuparse y a preguntar por qué, haciendo ver que les importas aunque en realidad solo seas otra chica más para ellos.
Cada mañana luchas por levantarte con pensamientos positivos. Te intentas autoconvencer diciendo "hoy será un mejor día". Pero no lo es. Es como otro cualquiera. Ves a las mismas personas, haces las mismas cosas y te sientes igual. Los demás no tienen la culpa de que te sientas sola. Después de todo eres tú la que no te dejas ayudar, la que no deja que sus verdaderos sentimientos y preocupaciones salgan a la luz.
Tu habitación, las únicas cuatro paredes en las que te sientes seguro y puedes llorar, desahogarte. Pero lo mejor de todo es que nadie puede verte.
Puede llegar a ser muy gracioso el estar hablando con alguien a través de un ordenador y parecer contento. Es muy fácil poner un "jajaja" mientras las lágrimas no dejan de resbalar por tus mejillas. Y piensas lo ingenua que es la otra persona. Después de todo, ella es feliz al otro lado de la pantalla pensando que tú también lo eres.
Te planteas si estás siendo o no hipócrita. No, definitivamente no. Es tu vida privada y los demás no tienen por qué saber tus problemas. Te sientes agobiado por todo e impotente a la vez. Te desvaloras y te deprimes. Según tu libro de Ética, tu diagnóstico es baja autoestima.
¡Ja! ¿Qué va a saber un estúpido libro lo que tienes si no sabe nada sobre ti e ignora tus preocupaciones?
Tu situación en casa no es muy distanta a la del instituto. Oyes gritos a cada momento: reproches por un lado, presiones por el otro. Esperan de ti algo más de lo que tú jamás podrás llegar a hacer. A pesar de todo, luchas cada día por ser quien los demás quieren que seas y hacer lo que los demás quieren que hagas.
¿A quién pretendes engañar? Eso no es vida, pero tal vez el problema es que nadie se ha molestado nunca en mostrarte qué es vivir de verdad.



Defectos

ISORA C. 3º ESO - 27/11/2011
En ocasiones no aceptamos nuestros errores, e intentamos disfrazarlos con aquello que consideramos nuestras virtudes, sin percatarnos de que podríamos sacar mucho provecho de esas “taras” que ningún humano carece y en ningún momento las valoramos como nuestra mayor potencia.
"Cuenta un antiguo cuento jasídico que un rey poseía una valiosísima pieda preciosa que incidentalmente se rayó muy abismalmente. Pronto encargó a los mejores cortadores de diamantes que reparasen aquella preciada gema. Sin embargo, por más que se esforzaron, resultó imposible eliminar totalmente la maca. No obstante, uno de los talladores le ofreció a su majestad el poder corregir la hendidura, transformando el diamante en algo más valioso de lo que era antes de que surgiera aquel defecto que tanto afectó al Rey. El empleado grabó los pétalos de una rosa sobre la preciada alhaja y la profunda grieta hizo de tallo; demostrándole así al Rey y a todos los miembros de la Corte que nuestros desperfectos son los que nos hacen únicos y especiales y se transforman en nuestras virtudes propias, pudiendo sacar provecho de ellos".
Cabe destacar que es imperativo reconocer nuestros errores, que en ocasiones podemos intentar cambiar a mejor y en otras no, porque forman parte de nosotros mismos. Con esto quiero decir que yo misma cometo muchísimos errores que intento reconocer, pero en ocasiones me cuesta admitir que me he equivocado porque no estoy de acuerdo con la opinión de la otra persona o simplemente porque quiero tener siempre la razón, cosa que es totalmente imposible. Debo aceptar la forma de pensar de los demás y dejar que me corrijan cuando cometo algún error. No pretendo aprenderlo de un día para otro. Sólo poco a poco. Si no fuera por ese defecto, por ejemplo, no podría estar escribiendo este artículo para así poder ayudar a otros que se encuentran en una situación similar a la mía.


Reflexiones

ISORA C. 3º ESO - 18/11/2011
Muchas veces nos vemos inmersos en situaciones confusas, en las que no sabemos ni qué queremos o quiénes somos y nos sentimos inseguros o incapaces de opinar. Tenemos una energía inagotable, sedienta de adrenalina y diversión. Subestimamos las consecuencias que acarrean ciertos actos, pero es que durante esta etapa, que dicen llamar adolescencia, solemos infravalorar los efectos negativos. Solo queremos más. Será por eso que los adultos creen desconcertante nuestra forma de pensar y ver las cosas.
Muchas veces, no somos nosotros, somos las modas, nuestros amigos (aunque ellos tampoco sepan realmente quiénes son, nos sentimos más seguros imitándolos) o incluso somos como nuestros padres. Obviamente, nos vemos más influidos por estos últimos, ya que compartimos hogar y ellos nos han educado así desde pequeños. Es por eso por lo que a veces actuamos como ellos. La convivencia puede resultar difícil, porque nos irritan sin ni siquiera saber el porqué. Quizá es que intentamos averiguar por nosotros mismos cómo funciona el mundo, ignorando que ellos también han pasado por esta edad, por lo que pueden ayudarnos.
Cabe destacar que en la pubertad tenemos más capacidad de comprensión y estamos más abiertos a nuevos criterios, como la homosexualidad, y es que nuestro cerebro es como una máquina. El cableado y los sistemas se actualizan, pero una vez acabada la reforma es más difícil hacer cambios. Esta también es la razón por la que a esta edad es crucial el aprendizaje, aparte de que es imperativo para nuestro futuro y nuestro presente también. Como bien sabemos, todos nosotros, como alumnos, tenemos deberes y derechos. Por ejemplo, recibir una educación, aunque solamos calificarla como deber, es un derecho que no todos tienen a su alcance.
El pasado verano, acudí a un campamento donde niños de seis a catorce años compartíamos prácticamente todo: comida, baño, habitación… y lo más importante, tiempo. Me hice muy amiga de unos niños nigerianos y una niña sahariana, de seis y ocho años, que llevaban siempre una gran sonrisa en la cara. Apreciaban todo tipo de acto, insignificante para mí, tal como repetir plato, jugar, bañarnos o ponernos una tirita cuando nos hacíamos daño. Y es que con una simple canción inventada estaban felices. Un día, uno de los niños me explicó muy inocentemente cómo había sido su vida en su país, qué había sido de su familia, de su hogar… y cómo trataban a las niñas. Me pareció muy triste y a partir de ese momento, intento valorar todo lo que tengo a mi alrededor.

Tal vez todos necesitemos esa ayuda y ese “empujoncito” que nos hace ver mejor las cosas a nuestro alrededor, saber no despreciar todo aquello que tenemos (una casa, unos padres que nos quieren, unos profesores que se preocupan por enseñarnos, ropa, médicos…) y también necesitamos apoyo para resolver ciertas cuestiones que surgen a esta edad. Por eso y entre otras cosas hemos creado esta sección. Queremos ayudar y esta es, bajo nuestro punto de vista, la mejor opción.


Cambios de humor


PAULA H. - 18/11/2011La mayoría de los adolescentes compartimos un pequeño problema, bastante irritante para los que nos rodean: nuestro rebotante humor.
Cualquier tontería puede hacer que pasemos de Heidi a la Sra. Rottenmeyer en un santiamén.

La culpa la tienen esas imprevisibles amiguitas que llamamos hormonas. Corretean como locas por nuestras venas. Sin embargo, esto no tiene que significar que seamos disparatados por fuerza. Los profesores, los psicólogos, los padres y las madres… se empeñan en alimentar esa imagen del adolescente rebelde sin causa, provocando además que todos parezcamos iguales. Falso. Cuando queremos, usamos el coco.
Yo, al percibir los primeros indicios de una posible revolución humorística, agarro el bulto pesado que es la razón y con ella aplasto a esos demoniacos impertinentes.

Paso a paso, este es mi recorrido:
Dibujo de Izwa Pérez, 3º A
Dibujo de Izwa Pérez, 3º A

1. ME DOY CUENTAPiso el freno cuando siento que empiezo a descarrilar.

2. ME RELAJOInspiro, espiro, inspiro, espiro… Así voy desanudando mi cabeza.

3. ANALIZO LA SITUACIÓNMe convierto en mi propia psicóloga y me planteo una entrevista terapéutica:
  • ¿Cuál es el problema?
  • ¿Es de gravedad extrema?
  • ¿Dónde está su origen?
  • ¿Qué soluciones plantea usted?
  • Si esas soluciones no se pueden poner en práctica, ¿caerá en un estado depresivo que podría desembocar en el suicidio? (Esta última pregunta es retórica)

4. SIGO POR DONDE IBA
Después de este pequeño lapsus, estoy lista para retomar el hilo de mi vida. No sé si esta formulilla surte efecto en todo el mundo.
De todos modos, más allá del caso concreto del humor, lo que quiero hacer ver es que los jóvenes no tenemos por qué flotar a la deriva, dejando que el mundo nos maneje a su antojo. El timón puede ser nuestro.


Pacto tácitosillas.jpg
CARLOS VERDUGO, LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA - 19/11/2011Disculpen, antes de nada, la dichosa palabreja que he colocado en el título, y más cuando este artículo está dirigido (o eso pretendo) a los alumnos de mi centro de trabajo: los alumnos del IES San Benito. Efectivamente, la palabra “tácito” no es una palabra habitual, cotidiana, pero su significado es simple: “tácito” alude a lo que no hace falta decir porque todos lo sobrentienden.
Así pues, aludo a un pacto sobrentendido entre profesores y alumnos: los profesores queremos enseñar, pero queremos enseñar porque partimos de la base de que los alumnos quieren ser enseñados. Es como si los profesores dijéramos: “Yo te enseño porque sé que tú quieres aprender lo que yo te enseño”. Eso es lo que tácitamente sobrentendemos que los alumnos nos piden. O al revés: los alumnos nos dicen tácitamente: “tú me enseñas porque yo vengo aquí para aprender de ti”. De aquí viene precisamente el término “docente”, una palabra sinónima de “profesor”: docente es el que guía a alguien hacia algo, hacia la cultura, el que guía en compañía de sus alumnos, es decir, el que con-duce; pero es evidente que conduce a aquellos que se dejan conducir. No es posible de otra forma.
Así ha sido siempre: desde que las escuelas son escuelas, desde que existen profesores y alumnos, ese pacto no explicitado (explícito es lo contrario de tácito). Cuando los alumnos piden ser enseñados, el pacto se encuentra en todo su esplendor: cuanto más los alumnos le piden al profesor ser enseñados, más y mejor enseña el profesor, pues ese es su pacto y esa es su ansia: enseñar. Se produce un efecto de retroalimentación (palabra que significa ‘alimentación hacia atrás’): el profesor se entusiasma con los alumnos que le piden ser enseñados y es entonces cuando se desvive por hacer clases vivas, interesantes, motivadoras. También puede ocurrir lo contrario: que el profesor, con su manera de ensañar, sea tan motivador que los alumnos terminen por desear ser enseñados por ese profesor. Se produce, insisto, esa retroalimentación: los profesores motivan a los alumnos para que lo motiven a dar clase; o los alumnos motivan a los profesores para que los motiven a aprender.
Sin embargo, no os podéis imaginar, alumnos del IES San Benito, cuántas veces los profesores nos hemos encontrado con alumnos que no quieren ser enseñados; de hecho, hoy en día son muy abundantes: alumnos indisciplinados, que ponen todas las dificultades posibles para que no les enseñes; o alumnos gandules, que rara vez hacen la tarea y, si acaso, estudian el día antes o las horas antes del examen. Estos alumnos gritan a pleno pulmón (metafóricamente hablando) que no quieren aprender, que no les interesa; si acaso, lo único que pretender es pasar de curso, promocionar.
Porque, tristemente, no es cierta la relación aprender/aprobar y, consecuentemente, promocionar. Parece contradictorio pero es así: lo lógico es que aprobar fuera consecuencia de lo que se ha aprendido y de ello se derivase la promoción, pero ya hace muchísimo tiempo que los profesores hemos renunciado a esa relación causa/efecto: hoy en día son muchos los que promocionan cuando sus profesores sabemos a ciencia cierta que apenas han aprendido nada. Así es el sistema y a ello nos hemos adaptado. Es entonces cuando el pacto languidece, ya que el alumno no le pide al profesor que le enseñe y se produce un efecto de no retroalimentación: si el alumno no pide ser enseñado, el profesor enseña menos y con menos ganas.
Y dentro de lo que cabe, esto no es lo peor. Actualmente abunda el denominado por los profesores “alumno-mueble”: dícese del alumno que no hace absolutamente nada: no trae libro, no trae cuaderno, no hace nada en clase; por no hacer ni tan siquiera molesta. Se limita a dormitar, a mirar por la ventana o a dibujar. Es denominado así porque casi se podría decir que se mueve tan poco y hace tan poco ruido que se podría confundir fácilmente con el mobiliario de la clase, que no se mueve por sí mismo ni hace ruido si uno no los mueve. Éstos son los alumnos que rompen el citado “pacto tácito” de yo quiero enseñar/ yo quiero aprender.
Pero no se crean, los hay aún peores…
Muchas veces los alumnos critican a los profesores porque son exigentes con ellos, porque los pelean, porque se enfadan si no traen la tarea hecha o no hacen el más mínimo esfuerzo para aprobar los exámenes. Incluso a veces caen antipáticos por ese motivo: a los alumnos les desagrada que un profesor esté encima de ellos, los regañe o les exija resultados positivos. Pero no se dan cuenta de que el profesor lo hace precisamente porque se preocupa por ellos, quiere conducirlos hacia la cultura, hacia el futuro laboral que les aguarda; quiere cumplir con su pacto: que aprendan, y si no aprenden, por lo menos que aprueben. Si hay enfados y peleas, hay interés. El pacto funciona.
Mas cuando nos encontramos al alumno-mueble, ese que “pasa” ampliamente de todo, al que no le interesa lo que el profesor pueda hacer o decir, al que toda actividad motivadora “le resbala”. "El alumno-mueble es el que está pero no está: se sienta en su silla y allí permanece hasta el final de la clase sin dar muestras de existir; no tiene libro, no tiene libreta, ni bolis. Los hay que se ahorran llevar mochila." (civiliblog). Es precisamente en estos momentos cuando el docente se plantea abandonar, rendirse ante la evidencia: el alumno con su actitud le está diciendo al profesor: “no me interesas lo más mínimo, no me interesa no ya aprender, ni tan siquiera me interesa aprobar. Paso de todo y paso de ti, profesor”. Igualmente, el profesor tendría que terminar diciéndole a este alumno: “si no te interesa para nada lo que yo pueda decirte, cuando ni tan siquiera te interesa aprobar… es entonces cuando yo tampoco me intereso ya por ti; te dejo por imposible, pues si tú no te interesas lo más mínimo por mí y por mi trabajo, yo tampoco me voy a interesar lo más mínimo por ti ni por lo que sea de ti”. Eso es tácitamente lo que vendría a decir el profesor a su alumno: “paso de ti igual que tú pasas de mí”. ¿Es este es el nuevo pacto de la educación?
Por eso, alumnos del IES San Benito, no os preocupéis cuando un profesor os llame la atención por no hacer la tarea; al contrario, agradeced el interés que pone en vosotros, la preocupación que manifiesta a través del enfado, porque os está diciendo tácitamente que se interesa por vosotros, que le importáis y que le preocupa que no aprendáis. Preocupaos, en cambio, cuando, a pesar de que no estudiéis, de que no hacéis la tarea, de que no aprobáis, el profesor no os diga nada. En ese momento será cuando el pacto tácito se habrá roto.